martes, 18 de agosto de 2020

BOILIES SOLUBLES CASEROS II

Llega el momento de afrontar la segunda parte de los boilies solubles y masillas, en el momento de escribir estas palabras me acuerdo del comentario de Pimon “la casa no se debe empezar nunca por el tejado” y que razón tiene. Realmente este artículo en esencia es muy similar al publicado por Ángel de la receta 50/50, su finalidad es que conozcamos la estructura de un boilie casero desde el punto de vista de la mezcla de harina, para no hacer más de lo mismo voy a tratar de enfocarlo con diferente estilo.

 

 

Voy a tratar que penséis de una forma estructurada como hacer un boilie, eligiendo cada ingrediente por una o varias propiedades, para ello os propongo dividir el boilie en los siguientes conceptos:

1.       ESTRUCTURA DEL BOILIE

2.       ATRACCIÓN DEL BOILIE

3.       NUTRICIÓN DEL BOILIE

ESTRUCTURA DEL BOILIE

Un boilie no es nada más que un conjunto de harinas mezcladas con huevo, que al cocerse y secarse se queda duro, permitiendo que ese cebo permanezca más tiempo en el agua evitando especies indeseables. En el caso del boilie soluble y las masillas, esto no es válido del todo, dado que no vamos a cocer el boilie, sin embargo, la naturaleza de las harinas utilizadas sí que afectará al tiempo de disolución.

Me gusta clasificar las harinas en los siguientes 4 grandes grupos:

1.1   Harinas aglutinantes (binding)

Estas son las harinas que aglutinas nuestro base mix, dicho de otra forma, es el encofrado que hace que todo permanezca unido y no se desmorone, dentro de este grupo encontramos las más típicas harinas de maíz (ojo que hay muchos tipos y todas no se comportan igual), harina de soja (la reina absoluta de estas, omnipresente en todos los boilies), harina de arroz, harina de garbanzo etc

1.2   Harinas fuertemente aglutinantes (binding)

Suelen ser proteínas, albumina de huevo, whey protein, huevo en polvo, plasma sanguíneo, sangre en polvo etc se caracterizan porque muy poca cantidad puede permitir unir una mezcla fuertemente disgregante, son esenciales para mi gusto cuando se trabaja con base mix con una alta proporción de harinas de pescado, puedes unir 300, 400 o incluso 500 gr de las peores harinas de pescado con tan sólo 50-100gr de estos productos, ojo con pasarse con alguno de ellos porque la masa no se puede trabajar con facilidad.

1.3   Harinas disgregantes

Dentro de estas harinas podemos encontrarnos harinas que no presentan una molienda fina, es curioso, una misma harina o producto con una molienda fina actúa como aglutinante y con un tamaño grueso actúa como disgregante. Además, otra característica que tienen estos productos es que suelen tener un alto contenido en aceite.

Dentro de este grupo podemos tener cañamón molido, cacahuete molido etc

 

 

1.4   Harinas fuertemente disgregantes

Se caracterizan por tener un elevado contenido de aceites y grasas, más del 30% y una molienda gruesa, también se incluyen ciertos tipos de fibra que son buenos como prebióticos y malos para aglutinar, por ejemplo, cacahuete tostado molido, cañamón tostado molido, fibra de trigo, fibra de avena etc

Existen algunos disgregantes fuertes de tipo mineral como la propia cascara de huevo, la concha de ostra triturada etc

Cuando vamos a preparar un base mix debemos de pensar qué tipo de comportamiento queremos, si queremos que la masa abra pronto podemos meter más ingredientes disgregantes, si queremos que tarde más en disolverse tendremos que poner más ingredientes aglutinantes, es todo un equilibrio y cada producto no tiene una cualidad, sino varias, por lo que la elección de uno u otro debe ser estudiada con cuidado.

Os pongo unos ejemplos;

a)      si vamos a pescar en un lago con una gran densidad de peces y al mismo tiempo una profundidad elevada, tal vez la inclusión de una buena proporción de cañamón ayude a que la bola abra antes, soltando los aceites que atraerán a los peces, pese a esa apertura rápida, pongamos que la bola dura 2 horas, a los peces les dará tiempo a tomarla.

b)      Ahora nos encontramos en un embalse con pocos peces y una profundidad baja, en esa situación nos interesará meter una harina aglutinante no soluble como puede ser soja, garbanzo o gluten de trigo, alargando de esta forma el tiempo de disolución de la bola para que le dé tiempo a ser tomada por algún pez.

Al final el saber elegir ingredientes para nuestros boilies hará que sepamos que meter en cada momento para tener un cebo adaptada a cada escenario y estación.

ATRACCIÓN DEL BOILIE

La atracción del boilie viene determinados por dos tipos de ingredientes, los líquidos y las harinas solubles.

2.1   Harinas solubles

Son unos de los ingredientes más importantes en nuestro base mix, son tan importantes que son los que facilitan la detección del cebo por parte de la carpa, actúan para que me entendáis como un faro, facilitando la localización de la comida. En un boilie normal el equilibrio suele alcanzarse en torno a un 20% de harinas solubles sobre el total de ingredientes secos. Naturalmente estos hacen que la bola se disuelva en menos tiempo, por lo que subir esa proporción puede hacer que tengamos una bola soluble o semisoluble como dicen algunos.

Pero en el caso del que hablamos podemos prescindir de ellas, haciendo que la bola soluble dure más tiempo en el agua, el motivo es muy sencillo, como podemos meter más líquidos, si estos son atractores y no hemos utilizado agua compensarán la atracción de las harinas solubles, os imagináis unas bolas solubles donde como liquido hemos utilizado cls, molasses y multinimo de nutrabaits, naturalmente serán caras, pero también serán una bomba de atracción.

 

 

2.2   Líquidos atractotes

Ya os hablé sobre ellos en el anterior artículo, es una tontería hacer un boilie soluble con agua, que ganamos con eso, NADA, tenemos la ventaja de que podemos disminuir o eliminar el huevo, aprovechémoslo para introducir líquidos atractores nutramino, trigga, trigga ice, azúcar invertido, molasses, leche condensada, extracto de ostras y un largo etcétera de líquidos que pueden llamar a las carpas a comer como lo hacían nuestras madres a nosotros desde la terraza en los años 90, a voces desde el balcón.

Pensemos que en ambos casos estos productos son los que hacen que cuando una carpa busca comida, la facilitan el trabajo de forma importante.

 

NUTRICIÓN DEL BOILIE

 

En el caso de los boilies solubles, este factor no tiene tanta importancia como en un “boilie normal”, la nutrición de un cebo es la que hace que un pez repita, si come nuestras boilies y estas tienen un alto valor nutritivo, casi con total seguridad la carpa o barbo las buscaran con ahínco, sin embargo, si es pobre no cabe duda que en poco tiempo las darán de lado, salvo que sean carpas denominadas por los ingleses “carpas hambrientas”

Bajo mi punto de vista un cebo ideal debe de tener entre un 30 y 40% de proteínas, aunque los que tienen en torno a 20-30% pueden ser muy efectivos con peces grandes debidos a temas metabólicos. Por eso no podemos cometer el error de hacer un boilie sólo con harinas de cereales, porque son ricas en carbohidratos, pero muy pobres en cuanto a proteínas, el único caso donde tal vez se puedan utilizar a niveles elevados sea precisamente en boilies solubles, pues la atracción pesa más en este caso que la nutrición.

Este artículo es una base para la elección de unas u otras harinas en función del cebo que queramos diseñar, en el próximo y último os mostraré las recetas que he preparado y como se han comportado en el agua.

Divertíos pescando y haciendo cebos.